Era una calurosa e inusual mañana de Abril cuando el joven caballero recibió la triste noticia…debería marchar a la guerra, para luchar por su pueblo, y como todos sabemos, a las guerras se sabe cuándo se va, pero nunca cuando se volverá (si es que se vuelve). El estaba enamorado de una joven princesa de las gélidas tierras del norte, donde los verdes prados, la dulce e inquietante melodía de las gaitas, las costas y su silencio dan un toque de fantasía a ese lejano lugar. Su corazón se encogió con la idea de que quizás jamás podría llegar a verla.
El tiempo apremia, pensó nuestro joven caballero, así que decidió marcharse hacia las áridas tierras de Magrit, donde su amada pasaría una larga temporada estudiando cosas que solo unos pocos agraciados en la vida podrían llegar a aprender.
El viaje transcurrió sin demasiados sobresaltos, solo las criaturas de la noche osaban acercarse a nuestro joven caballero mientras dormía entre arboles, acostado sobre un lecho de hojas secas. Amanecía, y un viento fresco soplaba del norte, traía el dulce aroma de los bosques en flor, los animales seguían su ajetreo normal en estas épocas del año, y nuestro joven caballero empezaba a cabalgar de nuevo, a lo que sería uno de los mejores días de su vida.
Después de largas horas de viaje, a lo lejos se empezaban a divisar las altas murallas de Magrit, donde su princesa no aguardaba esta llegada…
Hasta aquí la breve historia del camino que siguió nuestro joven caballero hasta la capital del reino, donde conoció, vivió, y se enamoro de una princesa.
Espero que todos y cada uno de los que hayáis leído esta historia, podáis continuarla a vuestra manera, en vuestras vidas…
Bueno después de esta historieta, solo quería comentar que a pesar de haberos dicho que marcharía a los pirineos este fin de semana pasado, al final decidí irme a Madrid a conocer a Lara.
Este fin de semana que viene creo que si subimos a los Pirineos, si es así, intentare escribir algo sobre todo lo que nos pase allí.
Un saludo a todos.
Un besazo Lara.
S.

2 comentarios:
Y la gran nube negra que acostumbraba a asomarse por aquellas gélidas tierras partió rumbo a Magrit. Allí se desvaneció para convertirse en una incesante lluvia de lágrimas justo la noche en la que el noble caballero abandonó tan ansiado desierto...
Tu princesa te echa de menos ;).
segundo intento:
que potito...
enternézcome, en el fondo y aunque me cueste reconocerlo yo tambien quiero que me pasen esas cosas....
ya te lo he dicho, espero que os salga de puta madre y que me inviteis a 3 o 4 cervezas!!!
Respectoa la historia... no se... yo habria metido zombies, ninjas y ciborgs, pero eso es una opcion sin mas
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